Viajar para crecer: cómo las empresas están redefiniendo el business travel en España

Viajar para crecer: cómo las empresas están redefiniendo el business travel en España

El viaje de negocios ha dejado de ser una rutina operativa para convertirse, cada vez más, en una herramienta estratégica. En un contexto empresarial cada vez más competitivo y globalizado, las compañías que viajan no lo hacen por inercia, sino por ambición. Ambición de crecer, de abrir mercados, de consolidar relaciones. Y lo hacen con una mirada distinta: más analítica, más eficiente, más alineada con sus objetivos financieros y de sostenibilidad.



por José Maldonado Escudero, CEO de Diners Club Spain

 

En España, el business travel vive un momento de madurez. Las cifras lo avalan: en 2025, el gasto corporativo en viajes ha superado los 14.000 millones de euros, situando a nuestro país entre los líderes europeos en reactivación y optimización del gasto empresarial. Pero más allá del volumen, lo interesante es cómo y por qué están viajando hoy las empresas españolas.

Una nueva mentalidad en torno al viaje

El cambio no está en si se viaja más o menos, sino en cómo se viaja. Las empresas están priorizando desplazamientos con un propósito claro, donde el retorno no es solo económico, sino también relacional, estratégico, incluso cultural. Se planifican mejor, se alargan en muchos casos para rentabilizar más contactos y reuniones, y se integran con otros objetivos de negocio. Este enfoque ha dado lugar a una nueva lógica de viaje: menos frecuencia, más contenido por desplazamiento.

Además, observamos un fenómeno interesante: el aumento de lo que podríamos llamar viajes integrados. Muchos empleados aprovechan sus salidas para combinar formación, visitas comerciales y reuniones internas, lo que eleva el valor añadido de cada desplazamiento. Esta tendencia responde a una nueva sensibilidad empresarial hacia la eficiencia, el bienestar del trabajador y el uso inteligente del tiempo y los recursos.

Las pymes, punta de lanza del cambio

Uno de los motores más claros de esta transformación son las pequeñas y medianas empresas, que están impulsando el crecimiento del business travel en España. Mientras las grandes corporaciones ajustan presupuestos y operativas más lentamente, las pymes muestran agilidad para reactivar su actividad comercial presencial. En el primer semestre de 2025, las pymes han incrementado sus viajes un 3,5% respecto al año anterior, consolidando una tendencia ascendente.

Para muchas de ellas, el viaje no es un coste, sino una inversión esencial para expandirse, fidelizar clientes o consolidar alianzas estratégicas. En Diners Club Spain lo comprobamos a diario: empresas de tamaño medio que están creciendo en mercados como Portugal, Italia o Alemania, y que necesitan medios de pago, cobertura y conciliación que les permita moverse con agilidad y seguridad financiera.

La revolución silenciosa: medios de pago corporativos

Junto con el cambio de mentalidad en torno al viaje, se está produciendo otra transformación menos visible pero igual de relevante: la del control y la gestión del gasto. Las empresas están migrando masivamente hacia soluciones de pago digitales, centralizadas, trazables y automatizadas.

La adopción de tarjetas virtuales de empresa ha crecido de forma exponencial. Hoy, muchas compañías ya operan con sistemas que permiten emitir una tarjeta de un solo uso para un gasto concreto, con un límite de importe, fecha de caducidad y control por categoría. Esto reduce el riesgo de fraude, elimina adelantos personales y permite un seguimiento en tiempo real del gasto.

Desde Diners Club Spain hemos apostado por esta evolución con soluciones que no solo facilitan el pago, sino que integran procesos contables, simplifican la conciliación y ofrecen visibilidad completa sobre el uso de los fondos. El impacto es claro: ahorro de tiempo administrativo, cumplimiento normativo y una capacidad analítica mucho mayor.

La sostenibilidad ya no es una promesa

Otro eje central en esta nueva cultura del viaje es la sostenibilidad. Cada vez más compañías incorporan criterios ESG en su política de desplazamientos, y no como un gesto cosmético, sino como un compromiso de coherencia interna y reputación externa. Elegir medios de transporte más sostenibles, consolidar viajes, compensar emisiones o trabajar solo con proveedores con prácticas responsables ya forma parte de muchas estrategias de viaje corporativo.

Según estudios recientes, más del 40% de los travel managers en España afirman que el impacto medioambiental es un criterio determinante a la hora de validar o denegar un desplazamiento. Y esta cifra crece año tras año. No se trata de dejar de viajar, sino de hacerlo de forma más consciente, medible y alineada con los objetivos de sostenibilidad de cada organización.

Retos inmediatos y oportunidades reales

A medida que avanzamos hacia el cierre de 2025, hay tres retos fundamentales que las empresas deberán abordar si quieren que sus políticas de viaje sean verdaderamente estratégicas:

  1. Control sin fricciones: Automatizar el ciclo completo del viaje —desde la autorización hasta el pago y la conciliación— no es una opción, sino un estándar emergente.
  2. Viajes con propósito: No basta con viajar menos. Hay que viajar con más foco, más inteligencia y más alineación con los objetivos de cada unidad de negocio.
  3. Responsabilidad compartida: La sostenibilidad, el bienestar del viajero y la eficiencia financiera deben formar parte de una misma conversación, no de departamentos estancos.

Viajar sigue siendo —y seguirá siendo— una palanca de crecimiento para las empresas que se atreven a salir, a escuchar, a conectar. Y en un mundo en el que las oportunidades se mueven rápido, no viajar también tiene un coste.