Las nuevas regulaciones suavizan los controles de aeropuerto y limitan los abusos sobre el equipaje

Las nuevas regulaciones suavizan los controles de aeropuerto y limitan los abusos sobre el equipaje

Después de más de 20 años desde los atentados que los originaron, los engorrosos controles en los aeropuertos están van suavizando las normas lentamente. Muchos aeropuertos ya han comenzado a levantar las restricciones de los líquidos. Además, se han reconocido unas especificaciones comunes a todas las aerolíneas en cuanto a las medidas, bultos y coste del equipaje de mano que se puede subir en cabina.



Las nuevas normativas en los aeropuertos europeos ya están transformando la experiencia de viaje. Los cambios afectan directamente a los pasajeros en aspectos clave como el equipaje de mano y el transporte de líquidos, dos de los puntos que más dudas y conflictos generan en los controles de seguridad.

Según datos de Google Trends, las búsquedas de “nueva normativa equipaje de mano” han crecido más de un 250 %, lo que refleja el interés y la preocupación de los viajeros por comprender cómo les impactan estas modificaciones.

Gracias a la incorporación de escáneres 3D de tomografía computerizada, aeropuertos españoles como Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat, Málaga, Palma de Mallorca o Alicante ya permiten llevar envases de hasta 2 litros sin necesidad de sacarlos en el control de seguridad.

En las terminales que aún no disponen de esta tecnología, se mantiene la limitación tradicional: envases de hasta 100 ml y un máximo de 1 l en total.

Equipaje de mano, un derecho del pasajero

La normativa europea reconoce el derecho de los pasajeros a llevar a bordo, sin coste adicional, un objeto personal o maleta de cabina (40 × 30 × 15 cm) y un accesorio personal con un tamaño combinado de hasta 100 cm y 7 kg.

El equipaje de mano es un derecho básico del pasajero y no puede convertirse en una fuente de recargos abusivos por parte de las aerolíneas.

“Las nuevas normas en los aeropuertos buscan facilitar la seguridad y mejorar la experiencia de los pasajeros, pero en ningún caso pueden servir de excusa para que las aerolíneas impongan costes indebidos. Cobrar por el equipaje de mano constituye una práctica abusiva y contraria a la ley”, afirma Rosa García, experta legal de AirHelp.

Artículos esenciales
 

Además del equipaje, ciertos objetos de uso básico están protegidos por la normativa y deben poder transportarse sin recargo.

Por ejemplo, facturar o subir al avión los carritos de bebé y las sillas de ruedas para personas con movilidad reducida nunca debería conllevar un coste extra para el pasajero.

Igualmente, tampoco se puede cobrar por llevar una mochila con artículos esenciales para el cuidado del bebé (leche de fórmula, pañales, biberones, etc.), incluso cuando este no paga asiento; ni por una bolsa de botiquín -medicamentos, oxígeno, aparatos electrónicos, etc.- para los pasajeros que justifiquen, mediante un informe médico, que deben llevarlo consigo.

AirHelp invita a los pasajeros a informarse con antelación y a vigilar de cerca la correcta aplicación de estas normas y anima a reclamar si detectan cargos indebidos: “El objetivo debe ser claro: una experiencia de viaje más sencilla y transparente, donde la seguridad y la defensa de los derechos de los pasajeros vayan de la mano”.